Una parte esencial del trabajo energético consiste en adoptar el correcto alineamiento físico entre las dos fuentes principales de energía, a saber, la tierra (abajo) y el cielo (arriba). Sin un correcto alineamiento no es posible enfocar la mente con claridad durante largos periodos de tiempo, pues empezaremos a sentirnos cansados.

La posición estática llamada “Abrazar el Árbol” alinea todos los huesos del modo más eficaz posible. A través de su estructura cristalina, los huesos actúan como “antenas” por medio de las cuales las energías del cielo y de la tierra circulan y se unen. Esta postura revitaliza con un mínimo esfuerzo. Asimismo, en los primeros estadios permite descubrir en minutos dónde se localizan los bloqueos que impiden el correcto fluir de la energía. Su práctica diaria establece los cimientos de la integridad personal en lo que hacemos y la capacidad de llevar a cabo lo que emprendemos.

Start typing and press Enter to search

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies
X